Johanna Broda's contributions are essential for understanding that Mesoamerican thought was a holistic system. By linking the material conditions of life (agriculture and climate) with the symbolic world (gods and myths), she provides a comprehensive framework for studying how these civilizations constructed a meaningful and orderly universe.

Según se detalla en las investigaciones de Broda y otros autores como López Austin, el cosmos mexica se dividía en: 13 niveles celestiales (superiores). Tierra: El plano central (Tlatipac). Inframundo: 9 niveles inferiores (Mictlán). Conclusión

La cosmovisión en Mesoamérica no se desvincula de las prácticas materiales. Por el contrario, se manifiesta a través de un ciclo continuo de festividades y rituales que regulaban la agricultura y la vida cotidiana.